SANTIAGO GARCÍA-CLAIRAC
ESCRITOR
 


BIOGRAFÍA PROFESIONAL
PUBLICIDAD


Fui creativo publicitario durante 25 años.

Durante este tiempo trabajé en varias agencias de publicidad de Madrid e hice anuncios de muchas marcas comerciales de casi todos los sectores, coches, prensa, tabacos, vinos, medicinas...


Una de las primeras campañas publicitarias en las que participé fue el lanzamiento del periódico Diario 16. De ahí salió la famosa canción Libertad sin ira, que fue el motivo principal de la campaña. Fue la primera canción publicitaria, y posiblemente la única, que fue prohibida por las autoridades.
Para mí supuso una gran experiencia profesional. Fue una campaña gráfica, sin spot de televisión, basada en vallas publicitarias y en pequeños reclamos de prensa con un mensaje único: "Libertad sin ira".



Hice una campaña para incentivar el uso de un papel para copias fotográficas. El spot mostraba a un hombre que entraba en una tienda de material fotográfico para recoger una copias en color. Las miraba por detrás, donde se leía la marca del papel, y no dejaba de exclamar que eran preciosas y que tenían un color excelente. Al final, giraba una foto en la que se veía una niña sonriente y feliz. "Claro, es papel Kodak", decía el hombre.
Fue el primer spot que rodé y tuve la suerte de trabajar con un excelente realizador. Años más tarde, hicieron una nueva versión del spot, con la misma idea, lo que significa que la idea era buena.



El Banco Atlántico fue, posiblemente, el primero en crear un producto que se llamó Cuenta Joven.
La campaña que me encargaron estaba dirigida, evidentemente, a los jóvenes que pensaban independizarse o empezaban a trabajar.
Para llamar su atención, inventé un spot publicitario que se basaba en la canción Viaja con nosotros, de la orquesta Mondragón, cuyos derechos conseguimos comprar, cosa que no fue fácil dada la resistencia del grupo a participar en actividades publicitarias.
Al ritmo de la canción, se veían escenas de jóvenes viajando y haciendo otras cosas que representaban sus verdaderos y más íntimos sueños y deseos que, por supuesto, se habían convertido. o iban a convertirse, en realidad gracias a las ventajas de la Cuenta Joven.
La orquesta Mondragón estaba de moda y la canción se había convertido en un verdadero éxito de ventas, lo que ayudó a que la campaña funcionara perfectamente y se pudieran conseguir los objetivos propuestos.
Sería injusto no reconocer la importancia que tuvo en la realización del spot Jaime de la Peña, para mí, uno de los mejores realizadores de spots publicitarios de la época. Nunca le agradeceré bastante haberse tomado este proyecto como algo que iba más allá del trabajo rutinario. Si lo encuentro, un día colgaré aquí el storyboard de rodaje que hizo.


 


Me encargaron la creación de un spot para lanzar un modelo de Peugeot 505, el Covadonga, que celebraba la implantación de Peugeot en España. Era la primera campaña de esta marca.

La idea que presenté, y que fue aprobada, transcurría en un desierto en el que había una pirámide de piedra negra en cuya cima había un león que rugía mientras un Peugeot 505 Covadonga se abría paso y hacía añicos una parte de la pirámide. A continuación, y acompañado de los rugidos, el coche, que no tenía conductor se lanzaba a toda velocidad por el desierto hasta perderse en la lejanía.

Este fue uno de los rodajes más complicados que se llevaron a cabo a partir de alguna idea mía. Estuvo lleno de incidentes, -el león se escapó el último día de rodaje- y otras incidencias que ahora no vienen a cuento.

Sin embargo, tuve la gran suerte de tener como jefe de Fotografía a John Alcott, el mismo que dio vida y color a 2001, la odisea del del espacio.

El anuncio quedó bien y los objetivos de venta se cumplieron. Pero yo tardé en reponerme de tantas vicisitudes. Creo que, salvo el anuncio del avión en la Castellana, ningún otro rodaje me hizo sufrir tanto.


 


CONTINUARÁ...