SANTIAGO GARCÍA-CLAIRAC
ESCRITOR DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL

 

GALA PREMIO CERVANTES CHICO 2015

23 DE OCTUBRE DE 2015

Mientras íbamos en el coche hacia Alcalá de Henares, le dije a César que iba a vivir un día tan emocionante que acabaría llorando.

Naturalmente, no me creyó.

Cuando llegamos al teatro Cervantes, la emoción de ver a casi trescientos niños se empezó a notar.

Y aumentó según iban subiendo al escenario para recoger su diploma y su lote de libros.  

Luego, le tocó a él.

Y soltó su discurso.

Un discurso impresionante.

 

Cuando mencionó a su padre, se le quebró la voz.

Cosa que ocurrió un par de veces más.

No lloró, pero le faltó poco.

El guión de la gala era el mismo que el de años anteriores.

Pero el 23 de octubre, fue un día especial.

¿Por qué lo fue?

Por César.

Por su presencia, su empatía y su discurso.

Supo ganarse la admiración del público.

A mi modo de ver, la expresión “es un niño grande”, cobra todo su valor en este caso.

Y es que César es un niño grande.

Se nota que deja salir al niño que lleva dentro.

Pero no hay que equivocarse.

César no es sufre infantilismo.

No juega a parecer un niño.

Es un niño.

Es sincero.

Por eso se gana a la gente.

Por eso su discurso nos llegó al corazón.

Por eso merece el Premio Cervantes Chico.

Por ser como es y por escribir como escribe.

Enhorabuena, César.

Y gracias por formar parte de esta lista de galardonados.

Y gracias también por una jornada inolvidable.

 Pero no sería justo terminar esta crónica sin  hacer mención a los otros dos ganadores de esta edición:

Miguel Silveira, Alumno Cervantes Chico 2015 y Ana Isabel Fernández Rico , Docente Cervantes Chico

2015. Los dos tienen el mérito de haber inaugurado estas nuevas modalidades del Cervantes Chico.

A los tres, nuestra más sincera felicitación.