SANTIAGO GARCÍA-CLAIRAC
ESCRITOR

EL EXTRAÑO VIAJE A ANDÚJAR

DÍA 1- VIERNES, 12 DE NOVIEMBRE DE 2021

Un pequeño grupo de libreros y escritores decidimos pasar un fin de semana en Andújar para hablar de nuestras cosas.

Había más gente apuntada pero, por problemas relacionados con temas de hospital, operaciones y enfermedades, se produjeron algunas anulaciones. A pesar de todo, decidimos seguir adelante.

El viernes cogí el AVE en Madrid hasta Córdoba, donde dos miembros del grupo, Eva y Roberto, me recogieron para llevarme a Andújar. Llegué temprano y decidimos dar un paseo turístico por la ciudad. Visitamos el puente romano, donde pudimos pasear y disfrutar de un buen paseo bajo el sol. Hicimos algunas fotos y partimos hacía nuestros destino.

Roberto y Eva, fotografiados por el cronista. Detrás, el larguísimo puente romano de Córdoba.

Llegamos a Andújar a la hora de comer y buscamos un restaurante cerca de la Biblioteca Antonio Machado, donde iba a celebrar un encuentro de autor con algunos lectores. La mala fortuna quiso que el restaurante que nos habían recomendado estuviera cerrado, así que tuvimos que buscar otro. Encontramos un bar que nos sirvió algunas tostas ya que no servían comidas ni había menú del día. No entraré en detalles, pero fue una verdadera odisea conseguir que nos sirvieran lo que se especificaba en la carta de tapas. Creo que fue un aviso de lo que se nos venía encima. Fue una experiencia inolvidable.

Nos gustó tanto que, cuando llegó Isabel, la librera organizadora del acto, volvimos a tomar café- A eso le llamo yo masoquismo.

Nos recibieron muy bien en la biblioteca y pudimos celebrar el acto previsto. Vinieron algunos niños y pude hacer algunas dedicatorias dibujadas, según mi estilo, que consiste en hacer posar a los niños y hacerles un dibujo de cuerpo entero de forma que se ven como protagonistas del libro que van a leer.

Siempre que hago este tipo de dedicatorias me siento muy bien. Me encanta verlos posar como si les fuese la vida. Se colocan y no se mueven hasta que les doy permiso. Se sienten felices ya que, durante un rato, son protagonistas absolutos y nadie les dice lo que tienen que hacer. Me encanta igualmente cuando ven que el dibujo evoluciona y las tres fases, lápiz, rotulador y acuarela, les convierte en inmortales sobre el papel. Es una de las mayores gozadas de este trabajo. Convertir a un lector en protagonista es maravilloso. Y es que, a veces, les pongo la misma ropa que los personajes del libro que se llevan.

Una dedicatoria realizada esa tarde en la Biblioteca Antonio Machado. La niña posa y es dibujada en directo. Todo muy rápido.

Fue una tarde preciosa, con muy buen ambiente y repleta de lectores entregados. Por cierto, la biblioteca es preciosa.

Dos instantáneas del acto en la Biblioteca Antonio Machado. Los dos posaron.

Finalizado el acto, nos dirigimos al hotel, donde teníamos que encontrarnos con nuestros compañeros de viaje. Apenas subimos a las habitaciones, empezó el cachondeo con el hotel, que no era muy moderno precisamente, pero que a algunos les recordaba el hotel siniestro de la película de Kubrick, El Resplandor. Al final, yo también entré en el juego. Pero no sabía lo que me esperaba.

Nuestros compañeros llegaron escalonadamente y, al anochecer, estábamos todos listos para salir a cenar. Nos sentamos en el hall para comentar los avatares del viaje de cada uno, pero Germán y Toñi, su acompañante, nos contaron que, en su habitación, había varias gotas de sangre. Nos enseñaron fotos y tuvimos que asumir que era cierto y que había misteriosas gotas de sangre en el cuarto de baño.

Aquí está la prueba auténtica. Había dos resplandecientes gotas de sangre en el cuarto de baño.

Entonces, alguien reparó en un cuadro colgado en la pared detrás de Lola. Había un hombre con un hacha alzada que parecía dispuesto a descargar un golpe sobre la cabeza de nuestra compañera.

Recibimos un mensaje de una compañera que estaba viniendo en coche y que se había tenido que parar debido a que "un bicho se ha estrellado contra el cristal y no tengo forma de quitarlo". Así como lo cuento. Y así empezó todo lo que vivimos a continuación. 

Poco después, alguien del grupo, envió al Grupo de WhatsApp, un fotomontaje con las dos niñas de El Resplandor en el pasillo de nuestro hotel. Acabábamos de llegar y la cosa estaba tomando tintes bastante siniestros.

Un detalle que no nos pasa desapercibido: no dejan de llegar cazadores. 

Por fin, salimos del hotel y nos dirigimos hacia el restaurante, dispuestos a cenar.

Elena llegó cuando estábamos empezando a pedir, cosa que nos alegró mucho. "¿Era grande el bicho?" Lo que tuvo que aguantar, la pobre.

Dos niños se sumaron al grupo y pasamos un rato muy divertido tratando de descifrar la carta, que era un verdadero enigma. Por ejemplo, Bomba era una patata guisada envuelta y un par de salsas picantes. Y así todo... Se puede decir que casi pedíamos a ciegas. Pero salimos vivos y satisfechos del local. Eso sí, muertos de frío. En Andújar, durante el día, la temperatura es buenísima, pero al anochecer sufre una caída brutal.

Después de un largo paseo de regreso al hotel, caminando por el borde de una carretera en plena oscuridad, llegamos a nuestro destino, cansados y agotados de tanto reír.

Ya en mi habitación, se me ocurrió encender la televisión, cuando de repente, el WhatsApp del grupo se activó para dar paso a un mensaje preguntando quién era el que tenía la televisión encendida a todo meter. No me di por aludido ya que tenía el volumen muy bajo. Me parecía imposible que se pudiera escuchar siquiera en la habitación de al lado.

Mientras caía en los brazos de Morfeo, hice un resumen de la jornada y llegué a la conclusión de que iba a prevalecer el sentido del humor. También supe que íbamos a hablar poco de nuestros asuntos profesionales, pero me dio igual. La cosa se presentaba bien y solo tenía que dejarme llevar, igual que los demás. Al fin y al cabo, no estábamos celebrando ningún congreso ni nada parecido. Era una simple quedada de gente que quería pasar un buen rato. Y todo indicaba que la cosa iba a ir por ese sendero. Por el sendero del terror, quiero decir. Lo del El Resplandor ya había marcado la línea a seguir.


 

INTRODUCCIÓN
DÍA 2 - SÁBADO